"CONMIGO LO HICISTEIS" (Mt 25, 40)


 

IV. ACCIÓN PASTORAL DE LA IGLESIA

 
 
46. Muy variada es la acción pastoral de la Iglesia en este ámbito carcelario, pues, hay que trabajar con Gendarmería, cuyos miembros transcurren mucho tiempo en este medio, y ocuparse muy especialmente de quienes están privados de libertad, de sus familiares, y de quienes después recuperan su libertad para evitar su reincidencia y hacerles posible su reinserción en la sociedad.
 
EN GENDARMERÍA
 
47. La tarea de Gendarmería es muy compleja. A primera vista pudiera entenderse en una posición confrontacional con los privados de libertad. Pero, Gendarmería no es la causante ni tiene responsabilidad acerca de por qué llegaron hombres o mujeres a esos recintos carcelarios. Esto debe quedar muy claro para todos.
 
48. Gendarmería debe atender a los privados de libertad en su vida diaria, para conducir una jornada ordenada en trabajo u otras actividades, descanso y vigilar un buen comportamiento entre todos. Su tarea no es fácil, porque nadie llega ahí por su propia voluntad, y unos están en período de proceso y otros ya tienen condenas que cumplir. Lo común es que están privados de libertad. Gendarmería debe velar por una buena convivencia entre todos, en esas tan complejas y diversas situaciones en que se encuentra toda la población en sus variados lugares de reclusión.
 
49. La tarea pastoral con Gendarmería busca, en primer lugar, ayudar a cada uno de sus miembros como personas, según sus variadas situaciones. Y luego acompañarlos en un camino de evangelización y de vida cristiana a quienes, con buena voluntad, acogen este servicio. Esta es una gran ayuda para ellos, porque deben compartir, de diversa forma, el estar normalmente en recintos de privados de libertad y junto con ellos. Y eso no siempre es fácil, por las situaciones que se dan entre los internos, porque así como los hay con bastante prudencia en su accionar, hay otros que pasan momentos difíciles como de abatimiento o rebelión y eso se traduce en la manera de ser diaria de ellos respecto de los demás internos y de Gendarmería.
 
50. Cuando se comprende así la vida de Gendarmería se los puede ayudar para que ellos sirvan mejor aún a quienes tienen encargo de custodiar y crear mejores condiciones de vida social entre los internos. Y también con esta ayuda pastoral se permite a los miembros de Gendarmería una vida más humana en esos recintos y luego en el seno de sus familias. Esa vida familiar sana es el mejor respaldo moral para todos los días que después deben transcurrir en los recintos penales.
 
51. Evangelizar, ayudar a una vida cristiana personal a los miembros de Gendarmería, estando cercanos a ellos es un trabajo pastoral que se les debe, y que revierte, luego, muy generosamente respecto de los mismos privados de libertad.
 
 
EN LA ESCUELA DE GENDARMERÍA.
 
52. En ella se forman los futuros gendarmes que serán destinados a los más variados centros penales del país, con sus tan complejas y diferenciadas situaciones. Una ayuda pastoral en esta Escuela es de gran importancia para el gendarme en sí mismo como persona y en su relación hacia los privados de libertad, procedentes de tan diversas causas y ambientes culturales, familiares y sociales.
 
53. La acción pastoral de la Iglesia debe ayudar a los futuros gendarmes en su formación humana y cívica y en lo más propio de ella en el camino de la evangelización, para que ellos se vayan formando siempre mejor y más profundamente y en una vida cristiana. Esto es urgente, porque la experiencia demuestra que muchos llegan a la Escuela de Gendarmería procedentes de familias católicas, pero que no han tenido una especial formación y carecen hasta del conocimiento fundamental de nuestra fe. Y se ve en ellos una muy buena disposición para acoger esa acción evangelizadora de la Iglesia que no habían podido tener anteriormente.
 
54. Recuerdo que en una Catequesis, en un centro penitenciario, se explicaba, con muchos ejemplos, el mandamiento del amor al prójimo y cómo el Señor nos pediría cuenta de ello ( cfr. Mt. 25,31ss). Y un gendarme que acompañaba a los internos me dijo que para él había sido un descubrimiento increíble lo que dijo Jesús: "Estaba preso y vinisteis a verme", pues pudo entender que en los reclusos se hacía presente el Señor. Desde entonces, él había sentido un aliciente extraordinario en su difícil vida diaria.
 
55. Es mucho lo que hay que ayudar, y se puede hacerlo, en la meritoria Escuela de Gendarmería de tan decisivas proyecciones para quienes están privados de libertad y para sus familiares. Y en dicha tarea de formación, tiene un lugar especial ayudar a los futuros gendarmes en su propia vida familiar. Hay que saber acompañar a esos jóvenes para lo que será su mismo proyecto de matrimonio y vida familiar, ya que los turnos que tendrán después en los diversos recintos a donde sean destinados y a los desplazamientos por el país, pueden afectar esa convivencia familiar, para la que hay que prepararse.
 
56. Hay que ilustrar también a Gendarmería que, en su oficio, están realizando esa tarea de Cristo, de visitar al privado de libertad. Que su oficio, que resulta difícil para quienes sufren la privación de libertad, tenga todo ese carisma humano y cristiano de estar junto a ellos y no contra ellos, alcanzando siempre una buena colaboración de solidaria convivencia en toda la población de cada recinto en que les corresponda trabajar.
 
 
FUNCIONARIOS EN CENTROS PENALES
 
 
57. Cada vez ha ido aumentando más el servicio de funcionarios en los centros penales. Se trata de una muy variada presencia, como son los profesores donde hay escuelas o talleres; los de servicio de salud y sicología y servicio social; los administrativos, etc. Todos estos funcionarios tienen una muy profunda importancia en la vida de los reclusos para ayudarlos en mejorar sus condiciones personales de vida y para ser ayudados en su salud física y síquica, y todo eso que se prolonga por años, según sean las condenas o el tiempo que transcurre antes de tener la condenación.
 
58. Igualmente hay que prestar un servicio pastoral a todos estos funcionarios que van ayudando en la subsistencia de los reclusos y en su proyección al futuro. Y los mismos funcionarios necesitan también para sí mismos ir caminando al encuentro con Jesús, en su vida personal y familiar. Es importante destacar ante ellos su servicio que es como una vocación de ayuda al que sufre, y, por su propio trabajo están junto a Cristo (Cfr. Mt. 25, 31ss).
 
59. Todos los funcionarios deben cooperar también a hacer más solidaria la vida en los diversos estamentos de esos centros, a ayudar a respetarse todos y prestar los servicios que cada uno puede hacer en favor de los demás. Una hermosa tarea tienen en esos difíciles ambientes.
 
CONSULTORIO JURÍDICO CATÓLICO.
 
60. Por un convenio de la Fundación "Patérnitas" con la Corporación Judicial Metropolitana, en 1995 se abrió este Consultorio Jurídico Católico en Avda. Matta 488, donde funciona la Capellanía Mayor de Gendarmería, y próximamente se abrirá otro en Pudahuel. Desde su inauguración se han atendido a más de 600 reclusos, preferentemente primerizos y enfermos de SIDA. Además de atenderlos judicialmente, se les ha orientado en la parte social, acogiendo y ayudando a las familias. Mucho ha ayudado la participación de abogados católicos, que más allá de su competencia jurídica son un gran testimonio de vida cristiana. Una Asistente Social cuida también de preparar la salida de reclusos para reinsertarse en la sociedad.


"CONMIGO LO HICISTEIS" (Mt 25, 40)