"CONMIGO LO HICISTEIS" (Mt 25, 40)


 

III. LOS CENTROS DE DETENCIÓN EN LA ARQUIDIOCESIS

 
 
33. Limitamos a los Centros de Detención que se encuentran en la Arquidiócesis de Santiago esta descripción, porque comúnmente se habla de Región Metropolitana, y ésta excede a los límites de nuestra Arquidiócesis, y mi tarea pastoral se circunscribe solamente a ella en lo que respecta al objetivo de esta Carta Pastoral.
 
34. La situación actual de los establecimientos de detención no es igual en todos ellos. Todos los Gobiernos han hecho su aportación para mejorar el estado y el régimen de los establecimientos penales y esto es digno reconocerlo. En las últimas décadas se han dado pasos importantes y se han construido centros nuevos con buena planificación y destinados a una buena habitación y convivencia interna. Pero, todavía quedan muchos Centros de muy deficiente estructura y también en mal estado por deterioro de sus construcciones, etc. Y se da, todavía, en algunos lugares, un gran hacinamiento de internos.
 
35. Sin embargo, y ésta es una gran esperanza, existe la tónica general de ir superando estas dificultades existentes y poder ofrecer una vida más digna en sus edificios a los privados de libertad y también, por supuesto, a Gendarmería. Es un esfuerzo que merece el reconocimiento nacional, y da seguridad para ir mejorando las deficiencias existentes.
 
36. Los Centros de Detención existentes en la Arquidiócesis de Santiago son los siguientes:
a) En Santiago.
 
1.- Ex-Penitenciaría;
2.- Capitán Yáver;
3.- Cárcel de Alta Seguridad;
4.- Anexo capuchinos ( con sección de hombres y mujeres);
5.- San Miguel;
6.- Unidad Psiquiátrica de Gendarmería; y
7.- Centro de Prevención Femenino ( ex-Cárcel de Mujeres) que incluye una Cárcel de Alta Seguridad Femenina.
 
b) Fuera de Santiago
 
8.- Puente Alto ( con sección de hombres y mujeres);
9.- Colina I;
10.- Colina II; y
11.- Punta de Peuco.
 
Entre estos Centros se cuentan como de construcción menos antigua y más reciente: a) algunos módulos de la ex-Penitenciaría; b) Punta de Peuco; c) Cárcel de Alta Seguridad; d) Colina II; e) Colina I; f) San Miguel; y g) Puente Alto..
 
CENTROS ESPECIALES
 
37. Insanos mentales privados de libertad se encuentran en una sección de la ex-Penitenciaría y en la Unidad Psiquiátrica. Gendarmería, ayudada de un personal paramédico, atiende a esos hermanos. También está el hospital para enfermos de SIDA, en la ex-Penitenciaría. Son recintos sólo para varones.
 
38. Personalmente, he podido verificar la buena atención y comprensión humana que se tiene con esos internos, quienes - generalmente - son como ignorados o abandonados por sus familias. Entre los insanos mentales hay algunos que ya han cumplido su condena y, por caridad con ellos, los hacen permanecer en esos recintos, porque de otra manera sería como echarlos a la calle, con todas las complicaciones que eso tendría para tales hermanos.
 
39. ¿Qué otra cosa se puede hacer con los insanos mentales? Es una pregunta de muy difícil respuesta. En Italia, últimamente, han suprimido este tipo de cárceles, y el lugar para esas personas sería un hospital psiquiátrico. ¿Y un hospital tiene la capacidad de acoger estas personas en esas condiciones con antecedentes delictuales? Lo importante para nosotros es continuar brindando toda la ayuda posible a esos Centros especiales en favor de esos hermanos insanos mentales y colaborar así también con Gendarmería.
 
 
LOS CENTROS DE ORIENTACIÓN Y DIAGNÓSTICO.
 
40. Estos son para niños y adolescentes que, en situación de riesgo, son destinados a dichos Centros. Para varones hay dos Casas separadas, una para niños y otra para adolescentes en San Miguel y en Pudahuel. Para mujeres hay una sola, en que hay secciones de niñas y otra de adolescentes en San Francisco.
 
41. En tales Centros se acoge a niños o niñas que la Justicia hace salir de sus hogares por situaciones peligrosas que en ellos se encontraban, o bien porque carecen de hogares de familia propia. Y también, en el caso de adolescentes por haber incurrido en actos cercanos al delito.
 
42. Dichos Centros son un sucedáneo de un hogar propio. Y se dan casos en que adolescentes o jóvenes que son dejados libres para irse no quieren salir, y no se les puede mantener dentro, porque ya existe una orden judicial que ordena su egreso. Es un hecho muy triste conocer esos casos que se resisten a irse, y se quedan en las cercanías de esos Centros, porque no tienen dónde acudir o irse a vivir. (Cfr. n. 15).
 
43. Hay que despertar una conciencia social frente a estas situaciones. Por lo general, la gente desconoce estas realidades y de allí que falte esa sensibilidad social frente a estas dolorosas situaciones. Aquí la acción de la Iglesia es fundamental para hacer realidad el amor al prójimo y a los más necesitados. ¿Qué hacer frente a esta grave situación y de posibles negativas proyecciones para esos niños y adolescentes? Es algo que propongo meditar y coordinarse para dar esa ayuda necesaria a tales Centros. Después de canonizada Santa Teresa de Jesús de Los Andes, la proclamé Patrona de los Hogares de Menores y de los Centros de Orientación y Diagnóstico. Ella fue santa porque tuvo una base de formación cristiana en su familia muy católica y en una excelente educación en colegio católico. Por ello, le pedimos a Santa Teresa de Los Andes que ayude a los niños y adolescentes y jóvenes que han carecido de esos medios que ella tuvo.
 
44. Por otra parte, en mis visitas a dichos Centros, pude comprobar la hermosa dedicación del personal que asiste en ellos a los niños y adolescentes y cómo están abiertos a recibir toda la colaboración que se les desee prestar. Si queremos trabajar, de verdad, por prevenir la delincuencia, en esos Centros tenemos una necesidad de ayudar y apoyar al personal que asiste a esos niños y adolescentes, e igualmente realizar obras con esos mismos niños y adolescentes.
 
45. Todos estos Centros de Detención y los de Orientación y diagnóstico, son una tarea pastoral para toda nuestra Iglesia de Santiago. A ellos se dirige la motivación de esta Carta Pastoral como su objetivo inmediato.


"CONMIGO LO HICISTEIS" (Mt 25, 40)