En el Año del Espíritu Santo

CAPÍTULO 15


LA OVEJA PERDIDA
 
[1]. Los publicanos y pecadores se acercaban a Jesús para escucharle. [2]. Por esto los fariseos y los maestros de la Ley lo criticaban entre sí: "Este hombre da buena acogida a los pecadores y come con ellos." [3]. Entonces Jesús les dijo esta parábola:
[4]. "Si alguno de ustedes pierde una oveja de las cien que tiene, ¿no deja las otras noventa y nueve en el desierto y se va en busca de la que se le perdió, hasta que la encuentra? [5]. Y cuando la encuentra se la carga muy feliz sobre los hombros, [6]. y al llegar a su casa reúne a los amigos y vecinos y les dice: "Alégrense conmigo, porque he encontrado la oveja que se me había perdido." [7]. Yo les digo que de igual modo habrá más alegría en el cielo por un solo pecador que vuelve a Dios que por noventa y nueve justos que no tienen necesidad de convertirse.
[8]. Y si una mujer pierde una moneda de las diez que tiene, ¿no enciende una lámpara, barre la casa y busca cuidadosamente hasta que la encuentra? [9]. Y apenas la encuentra, reúne a sus amigas y vecinas y les dice: Alégrense conmigo, porque hallé la moneda que se me había perdido. [10]. De igual manera, yo se lo digo, hay alegría entre los ángeles de Dios por un solo pecador que se convierte."
 
EL HIJO PRÓDIGO
 
[11]. Jesús continuó: "Había un hombre que tenía dos hijos. [12]. El menor dijo a su padre: "Dame la parte de la hacienda que me corresponde." Y el padre repartió sus bienes entre los dos.
[13]. El hijo menor juntó todos sus haberes, y unos días después, se fue a un país lejano. Allí malgastó su dinero llevando una vida desordenada. [14]. Cuando ya había gastado todo, sobrevino en aquella región una escasez grande y comenzó a pasar necesidad. [15]. Fue a buscar trabajo, y se puso al servicio de un habitante del lugar que lo envió a su campo a cuidar cerdos. [16]. Hubiera deseado llenarse el estómago con la comida que daban a los cerdos, pero nadie le daba algo.
[17]. Finalmente recapacitó y se dijo: ¡Cuántos asalariados de mi padre tienen pan de sobra, mientras yo aquí me muero de hambre! [18]. Tengo que hacer algo: volveré donde mi padre y le diré: "Padre, he pecado contra Dios y contra ti. [19]. Ya no merezco ser llamado hijo tuyo. Trátame como a uno de tus asalariados." [20]. Se levantó, pues, y se fue donde su padre.
Estaba aún lejos, cuando su padre lo vio y sintió compasión; corrió a echarse a su cuello y lo besó. [21]. Entonces el hijo le habló: "Padre, he pecado contra Dios y ante ti. Ya no merezco ser llamado hijo tuyo." [22]. Pero el padre dijo a sus servidores: "¡Rápido! Traigan el mejor vestido y pónganselo. Colóquenle un anillo en el dedo y traigan calzado para sus pies. [23]. Traigan el ternero gordo y mátenlo; comamos y hagamos fiesta, [24]. porque este hijo mío estaba muerto y ha vuelto a la vida; estaba perdido y lo hemos encontrado." Y comenzaron la fiesta.
[25]. El hijo mayor estaba en el campo. Al volver, cuando se acercaba a la casa, oyó la orquesta y el baile. [26]. Llamó a uno de los muchachos y le preguntó qué significaba todo aquello. [27]. El le respondió: "Tu hermano ha regresado a casa, y tu padre mandó matar el ternero gordo por haberlo recobrado sano y salvo."
[28].El hijo mayor se enojó y no quiso entrar. Su padre salió a suplicarle. [29].Pero él le contestó: "Hace tantos años que te sirvo sin haber desobedecido jamás ni una sola de tus órdenes, y a mí nunca me has dado un cabrito para hacer una fiesta con mis amigos. [30]. Pero ahora que vuelve ese hijo tuyo, que se ha gastado tu dinero con prostitutas, haces matar para él el ternero gordo."
[31]. El padre le dijo: "Hijo, tú estás siempre conmigo y todo lo mío es tuyo. [32]. Pero había que hacer fiesta y alegrarse, puesto que tu hermano estaba muerto y ha vuelto a la vida, estaba perdido y ha sido encontrado."


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