Los acólitos (monaguillos) constituyen uno de los personajes más queridos y entrañables de nuestra Iglesia. Ellos no sólo dan realce a las celebraciones litúrgicas, sino que hacen cercano el misterio de Jesús para los niños, quienes vierten su ilusión y su fe creciente en un servicio bello y necesario en el culto y sobre todo en la Eucaristía.Hacemos nuestras las palabras del Santo Padre al decir: "que en la liturgia son mucho más que simples ayudantes del párroco, son sobre todo servidores de Jesucristo, el Sumo y eterno Sacerdote. Están llamados en particular a ser jóvenes amigos de Jesús, profundizando y cultivando esta amistad con El".
(alocución del Santo Padre a los monaguillos. Agosto 2001 Plaza San Pedro - Roma)
La Pastoral de Acólitos de Santiago cuenta con un equipo de coordinación, el cual se preocupa de organizar las actividades que se van desarrollando durante el año, con la colaboración de muchos asesores y padres de acólitos.
Asesor Arquidiocesano de Pastoral de acólitos.
Pbro. Andrés Moro Vargas