Comisión Nacional Catequesis ante fallecimiento de sacerdote Gerardo Díaz Agurto, CM

A través de un mensaje, la comisión del Episcopado se refiere a la partida de quien fuera Director de la Comisión y un catequista que con pasión anunció la alegría del Evangelio.

 
Jueves 15 de Septiembre de 2022
La Comisión Nacional de Catequesis de la Conferencia Episcopal de Chile, informa el sensible fallecimiento del sacerdote Gerardo Díaz Agurto, CM, a quien el Padre Dios ha llamado a su presencia el día 14 de septiembre de 2022. Nos unimos en oración a su familia, a su congregación de San Vicente de Paul, a su comunidad de la parroquia Santísima Trinidad de Copiapó y a todas las personas que compartieron su vida a lo largo de los diversos servicios que prestó a la Iglesia en Chile, confiados en la misericordia de Dios, en la paz y la esperanza que sólo Él nos puede regalar.

Damos gracias a nuestro Padre por la vida del p. Gerardo, por su ministerio sacerdotal, en particular por su generoso servicio a la catequesis, el que se manifestó en su paso por el Instituto Superior de Pastoral Catequética de Chile “Catecheticum”, la Comisión Nacional de Catequesis, de la cual fue su director entre los años 2016 y 2018, siendo un catequista apasionado por la transmisión y profundización de la fe, teniendo una especial preocupación por la catequesis con personas en situación de discapacidad, y que este último tiempo en la diócesis de Copiapó, donde además de párroco, servía como secretario canciller de la curia diocesana.

Nos asiste la convicción que lo que siempre anunció ahora lo vive plenamente junto Jesús, a quien amó y consagró toda su vida.

Como una manera de acompañarlo en su pascua, oramos juntos las hermosas palabras de San Agustín con las cuales se despidió de su madre.

No llores si me amas…
¡Si conocieras el don de Dios y lo que es el Cielo!
¡Si pudieras oír el cántico de los Ángeles y verme en medio de ellos!
¡Si pudieras ver desarrollarse ante tus ojos los horizontes,
los campos eternos y los nuevos senderos que atravieso!
¡Si por un instante pudieras contemplar, como yo,
la belleza ante la cual todas las bellezas palidecen!
¡Cómo! ¿Tú me has visto, me has amado en el país de las sombras
y no te resignas a verme y amarme en el país de las inmutables realidades?
Créeme; cuando la muerte venga a romper las ligaduras,
como ha roto las que a mí me encadenaban,
y cuando un día, que Dios ha fijado y conoce,
tu alma venga a este Cielo en que te ha precedido la mía,
ese día volverás a ver a aquel que te amaba y que siempre te ama,
y encontrarás tu corazón con todas sus ternuras purificadas.
Volverás a verme, pero transfigurado,
extático y feliz, no ya esperando la muerte,
sino avanzando contigo,
que me llevarás de la mano por los senderos nuevos de la luz y de la vida,
bebiendo con embriaguez a los pies de Dios
un néctar del cual nadie se saciará jamás.
Enjuga tu llanto y no llores si me amas…
Lo que éramos el uno para el otro, seguimos siéndolo.
La muerte no es nada.
No he hecho nada más que pasar al otro lado.
Yo sigo siendo yo.
Tú sigues siendo tú.
Lo que éramos el uno para el otro, seguimos siéndolo.
Dame el nombre que siempre me diste.
Háblame como siempre me hablaste.
No emplees un tono distinto.
No adoptes una expresión solemne, ni triste,
sigue riendo de lo que nos hacía reír juntos.
Reza, sonríe, piensa en mí, reza conmigo.
Que mi nombre se pronuncie en casa como siempre lo fue,
sin énfasis alguno, sin huella alguna de sombra.
La vida es lo que siempre fue: el hilo no se ha cortado,
¿Por qué habría de estar yo fuera de tus pensamientos?
¿Sólo porque estoy fuera de tu vista?
No estoy lejos… tan solo a la vuelta del camino.
Lo ves, todo está bien…
Volverás a encontrar mi corazón, volverás a encontrar su ternura acendrada.
Enjuga tus lágrimas y no llores si me amas.
Con todo mi cariño, con toda tu alegría.

San Agustín.


Fuente: Área Eclesial CECh
CECh, 15-09-2022