Homenaje al insigne mercedario fray Pedro Armengol Valenzuela en el centenario de su pascua

La celebración eucarística fue presidida por el cardenal Celestino Aós Braco, arzobispo de Santiago.

 
Martes 19 de Julio de 2022
Ver Galería
En el contexto de la celebración del día de Cristo Redentor, Maestro y modelo de los mercedarios, la Provincia Mercedaria de Chile conmemoró el centenario de la pascua de fray Pedro Armengol Valenzuela, insigne mercedario chileno considerado el restaurados de la Orden.

La celebración se inició con la eucaristía que presidió el Cardenal Celestino Aós Braco, arzobispo de Santiago; concelebraron el superior provincial, fray Mario Salas, el párroco de la Basílica de la Merced, fray Anselmo Espinoza; los religiosos mercedarios de diferentes comunidades fray Alfredo Guzmán, fray José Luis Jorquera, fray Carlos Muñoz, fray Jaime Nawrath, fray Luis Garrido, fray Ramón Villagrán y fray Daniel Hossi.

En su homilía el cardenal Aós señaló, Que son tiempos en los que resuena las palabras del Papa Francisco al Capítulo General, “busquen a los esclavos de hoy. Hoy, quizás sin equivocarnos podemos decir que hay más esclavos que cuando ustedes fueron fundados y eso tiene que ser un desafío a la respuesta de ustedes. Las nuevas esclavitudes, esas que se disimulan, esas que no se saben, esas escondidas, pero son tantas. Búsquenlas y pregúntenle al Señor: ¿Qué hago?”
Recordó la figura de Pedro Armengol Valenzuela, cuando proclama la dignidad y obligación del bautizado, citando palabras suyas, “El cristiano tiene que pensar y obrar como le enseña la religión que profesa y arreglar su vida diversamente de los que ignoran los dogmas y la moral del cristianismo de manera que todo el tenor de vida de un cristiano es diferente del que observa uno que no lo es”. Prosiguió sus palabras, “el amor a su consagración religiosa y a su vida mercedaria es manifiesto y admirable. Le tocó vivir tiempos difíciles en que la Orden mercedaria parecía extinguirse. No hay en el padre Pedro desaliento ni quejumbre”.

Finalizó su homilía señalando, “en esta obra de redención mercedaria entrega su vida el padre Pedro hasta que muere a los 79 años el 10 de julio de 1922 en Santiago y es sepultado en este convento. Se desempeñó como Maestro General de la Orden por 31 años, ha organizado la Curia General con 4 definidores y un procurador general y nos deja 14 escritos. Vivió la sencillez, humildad, la piedad, la pobreza y el entusiasmo. Tenía coraje a pesar de las circunstancias hostiles desde fuera y circunstancias penosas desde dentro de la Orden”.

Homenaje

Finalizada la eucaristía se invitó a los presentes a dirigirse al sector de la Basílica donde descansan los restos de fray Pedro Armengol Valenzuela para rendir un sentido homenaje a este insigne mercedario.
Se inició el homenaje con destapando una ofrenda florar en honor del fraile mercedario, en el que queda de manifiesto el aprecio y agradecimiento de la Provincia por la figura y las acciones de fray Pedro Armengol Valenzuela.

En sus palabras de homenaje, fray Mario Salas, realizó una pequeña reseña de la vida de fray Pedro Armengol desde su infancia, el inicio de su formación mercedaria, su importante rol como Maestro General de la Orden y posteriormente su nombramiento como Obispo de Ancud.
El p. Mario señaló, “Como religioso, Monseñor Valenzuela ha sido uno de los hijos más ilustre de esta Provincia Mercedaria Chilena. Entre las virtudes que adornaron su selecto espíritu cabo mencionar: Antes que nada, su sencillez y humildad precisamente porque fue un verdadero sabio y hombre de gran valor. La piedad y la ciencia fueron en él de la mano, un de otra. Cultivo? la pobreza aún en medio de las más altas dignidades”.

Concierto

Para finalizar este homenaje a este insigne mercedario restaurador de la Orden, se presentó el grupo “Madrigalista” de la Universidad de Santiago, quienes en una maravillosa presentación deleitaron a los presentes con un repertorio preparado para este momento.

Fuentes: Comunicaciones Provincia Mercedaria de Chile

Santiago, 19-07-2022