En Calama Obispo encabezó consagración de Ucrania y Rusia a la Santísima Virgen

La Iglesia debe estar siempre cerca de los que sufren, recordó Monseñor Óscar Blanco.

 
Viernes 25 de Marzo de 2022
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En la solemnidad de la Anunciación del Señor, la Iglesia de Calama encabezada por su pastor, Mons. Óscar Blanco Martínez se unió a la invitación del Papa Francisco de consagrar y poner bajo el amparo de la Virgen María a los países de Ucrania y Rusia, actualmente en guerra.

En el templo Catedral San Juan Bautista, fieles, religiosas y sacerdotes se unieron en oración tal como lo formuló el sumo pontífice para que se reestablezca la paz entre ambas naciones.

El obispo en su reflexión indicó “si en el mundo se están viviendo estas experiencias de angustias por la violencia, pasa por la incapacidad de muchos líderes de saber gobernar, dirigir, guiar y proteger a su pueblo y por su puesto por la falta de confianza en un Dios que es un Dios con nosotros, tal como lo escuchamos en el evangelio de hoy (Lc 1,26-38), es un Dios que se ha hecho carne, que se ha acercado a la humanidad para salvarla, para liberarla”.

Agregó, que la guerra, no solo ocurre en los campos de batalla, sino que afecta directamente al hogar, a la familia, “hoy las que más están sufren son las familias, que tienen que abandonar su casa y su hogar buscando refugios, salvándose de la violencia”.

“Resulta muy cercano como se lee en el evangelio que, Dios envía a su ángel a una casa, a la casa de María y este acontecimiento, uno de los más importantes de nuestra salvación, ocurre en una casa donde vive la joven María, para que con su Sí, que toda la humanidad espera, pueda el verbo de Dios hacerse carne en su vientre y así comenzar la salvación del género humano”, explicó.

El Obispo de Calama, señaló que, por eso hoy con el Sí de la Virgen, en todo el mundo encabezado por el Papa Francisco ponemos la confianza en Dios. “Lo que la Iglesia está haciendo en esta hora oscura como dice el Papa a los obispos, es un fuerte llamado a interceder ante el príncipe de la paz y a estar cerca de cuantos sufren en carne propia las consecuencias del conflicto”.

Monseñor manifestó que la Iglesia no puede desentenderse de esta hora oscura, porque la Iglesia está llamada a estar cerca de los que sufren, recordando que eso hizo Jesús al encarnarse, se hizo hombre, humano, se acercó a los que sufrían, los sanó, los curó, los liberó y sigue siendo un Dios cercano con nosotros.

Fuente: Comunicaciones Calama
Calama , 25-03-2022