Primera experiencia a nivel nacional de responsables de base en prevención

La certificación de estos agentes pastorales se efectuó el sábado 15 de enero, momento de mucha emoción pues estas personas participaron de la instancia formativa de forma telemática entre octubre y diciembre de 2021.

 
Lunes 17 de Enero de 2022
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El punto de encuentro fue el colegio Manuel Larraín de Talca y llegaron 20 de las 27 personas de parroquias, colegios y otras instancias eclesiales que tomaron parte de esta formación, siendo la primera desarrollada por alguna diócesis en nuestro país.

Nuestro pastor de la Iglesia de Talca, obispo Galo Fernández Villaseca, expresó que como responsables de prevención debiéramos ser todos, “es la Iglesia entera que quiere cumplir un deber que nace del evangelio, el amor y cuidado a los más pequeños. Y es así que en estos años se ha exigido que todos los agentes pastorales tuvieran un curso básico de prevención”.

“Pero en este proceso siempre hubo una idea primigenia de tener responsables de base en cada comunidad (…) ha sido algo bonito porque partiendo de algo tan grave como el abuso sexual a menores por parte de ministros de la Iglesia, hemos ido ampliando la perspectiva a las dinámicas que tal vez están en el origen de aquello, por ejemplo, mal entender el poder; el poder es servicio nos recuerda el evangelio”, sostuvo el padre Galo.

Nuestro obispo enfatizó que hay algo que le da esperanza: “Algo que fue una herida que ciertamente nos ha dañado enormemente en nuestra vida de Iglesia, se transforme en una causa de purificación mucho más profunda. De volvernos la Iglesia de Jesucristo tal como está llamada a ser. Que ustedes estén aquí y hayan tomado esta responsabilidad en sus comunidades es una bendición”.

Seguidamente, Ronald Piña, coordinador de la Vicaría de Pastoral Social, hizo un repaso sobre las funciones y tareas del responsable de base en formación, concluyendo con un perfil para este agente pastoral.

Luego, la hermana Paulina Araya invitó a presentes a trabajar en grupo un caso concreto desde diversas realidades: la parroquia, la comunidad rural, el colegio, entre otras. Este trabajo se compartió en un plenario. La actividad concluyó con la entrega por parte del obispo del certificado correspondiente a las personas que completaron esta formación.

Experiencias
María Núñez, parroquia Jesús Obrero de Curicó: “Ha sido muy interesante porque todos estábamos muy pendientes de qué iba a hacer la Iglesia con respecto a esto que pasó. Lo sucedido hizo un tremendo remezón en nuestras bases. Con esto ya tenemos algo con que apoyarnos en el supuesto caso que ocurra algo en la comunidad o que sepamos que pasa en otra instancia de nuestro entorno”.

Lorena Ortega, colegio Santa Madre de Dios de San Rafael: “Esto ha sido bueno porque precisamente en el colegio trabajamos los planes y programas respecto al ISE (Integridad en el Servicio Eclesial), fue algo enriquecedor y más claro. Ha sido como un aire de esperanza frente a esto de los abusos en la Iglesia”.

Fuente: Comunicaciones Talca
Talca, 17-01-2022