La Resurrección del Señor iluminó con nueva claridad la vida de los fieles en la Diócesis de Osorno

¡El Señor resucitó Aleluya, Aleluya! Con la alegría de esta verdad central de la fe católica, el pueblo peregrino de Dios en la Iglesia Osornina celebró con gozo la vida renovada.

 
Domingo 04 de Abril de 2021
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La Resurrección de Jesús trajo la luz en medio de la oscuridad, con el signo del fuego que encendió el Cirio Pascual para iluminar y acompañar, hasta el fin de los tiempos, la nueva vida transformada y renovadora de los fieles que con oración se dispusieron a celebrar el triunfo del Señor sobre la muerte.

Inmediatamente después la asamblea, conectada a través de Radio la Voz de la Costa y las distintas plataformas digitales, escuchó el Pregón Pascual y la acción salvadora de Dios en la historia con el relato de las lecturas bíblicas; además de cantar el Gloria y el Aleluya, como expresión de triunfo y alabanza.

En la celebración, al igual que cada Sábado Santo, los fieles católicos renovaron sus promesas bautismales y recibieron, con la oración espiritual, el Cuerpo de Cristo en este día en que el Pueblo fiel es “liberado de la esclavitud del pecado y del señorío de la muerte”, relató el moderador.

También fue bendecida el agua que para los cristianos es signo de vida, de la fecundidad y que recuerda el Bautismo, la cual fue asperjada por el templo, y en cada familia cristiana que siguió las transmisiones y aquellas que no pudieron estar presentes.

Durante la celebración de la Vigilia Pascual, en la Catedral San Mateo Apóstol, el Obispo Jorge Concha Cayuqueo dijo todo lo que hacemos, lo que celebramos, y nuestra alabanza es por el Señor “y está presente con nosotros una multitud. Todos los que hoy no pueden estar aquí, están aquí en nuestra oración porque Él nos reúne a todos. Están los que sufren especialmente en este tiempo por la enfermedad, por el dolor, por la pérdida de seres queridos”.

En su reflexión explicó que “Jesucristo, que había muerto, ha Resucitado, y con su resurrección iluminó la mente de sus discípulos para entender la historia desde los orígenes, la escritura, la vida y obra de Jesús, y lo que está por venir. Dio una comprensión nueva para sus discípulos en la que está comprendida la historia personal de cada uno, la historia de su pueblo y la historia de todos los pueblos, y con alcance global”.

“La resurrección del Señor, iluminó con una claridad nueva nuestra vida como seres humanos, nuestra realidad completa y con verdad, por cierto ilumina toda bondad y toda obra buena, porque las hay, y son muchas las obras del Resucitado, tantos signos de vida y esperanza, pero también descubre tantas formas de muerte presente en nosotros, en cada uno, entre nosotros, en nuestras relaciones, en nuestra convivencia, y con nosotros, con nuestra participación y corresponsabilidad”, continuó el obispo Jorge.

También enfatizó: “No quiero dejar pasar la oportunidad para hacer presente en esta celebración de Cristo Resucitado la realidad de violencia tan extendida en nuestra sociedad, desde aquella verbal, que hace difícil sino imposible el diálogo, el ponerse de acuerdo entre los que piensan diferente, entre los que tienen responsabilidad pública y también en las familias, hasta la frialdad con que se maltrata, se golpea, y se asesina. Este es un mal que se ha ido extendiendo en nuestro país, y que desgraciadamente, al parecer nos va domesticando”.

“Entre esos extremos hay tantas formas de injusticias, de atropellos, de maltrato, de abusos. También seguimos maltratando la Creación con sobre explotación, con contaminación, con destrucción, con alteración de diversa índole de la tierra, hasta la crueldad contra los animales”, señaló.

Destacó: “La resurrección del Señor reubica a los hombres y mujeres en el camino verdadero, en el camino mejor. Sin la resurrección el ser humano anda desencajado, desorientado, perdido. Jesucristo resucitado es un faro potente en el horizonte, no anula las dificultades, los problemas, pero sí nos otorga un sentido. Con su resurrección nos dice que, la vida y el amor, es lo que se construye y perdura, lo que queda, y lo que engendra más vida y más amor”.

Por eso queridos hermanos y hermanas, invitó el obispo Jorge, “acojamos con fe y amor, a Cristo que ha resucitado por nosotros y por todos, aunque no por todos sea estimado. Jesús, el que se había dormido en la carne con su muerte, por tanta forma de rechazo, se ha despertado, se ha levantado y sale nuevamente a nuestro encuentro, y al encuentro de todos, y nos despierta, nos insta a levantarnos y a salir de entre los muertos y de tantas formas de muertes”.

Continuó su reflexión y agregó que esa invitación de Jesús es “como si el Padre nos dijera: levántate obra de mis manos, levántate imagen mía, creado a mi semejanza, no solo para lucha y vencer, así como su Hijo Amado, la muerte y el mal, sino para comenzar aquí y ahora a construir su Reino de fraternidad, que nos prepara para participar de la vida que nos promete para siempre”.

Finalizó su homilía, destacando que “Jesucristo es nuestra fortaleza, para Él es nuestro canto porque en Él está nuestra salvación. Que el Señor resucitado, queridos hermanos y hermanas nos aumente la fe”, y al término de la Fiesta Eucarística, el obispo de la Diócesis de Osorno deseó una ¡Feliz Pascua de Resurrección para todos y todas!

Fuente: Comunicaciones Osorno
Osorno, 04-04-2021