Mensaje Asamblea General Anual Conferre: Construyendo un nuevo Chile reconociéndonos hermanos y hermanas

La Conferencia de Religiosas y Religiosos de Chile ha dado a conocer el Mensaje de la Asamblea General de Superioras y Superiores Mayores, realizada de manera remota entre el 16 al 18 de noviembre de 2020.

 
Miércoles 25 de Noviembre de 2020
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Al iniciar el texto se señala que "nos hemos acercado de todo corazón a mirar la realidad de nuestro país atravesado por un tiempo difícil de crisis social, política y económica, y a valorar y acoger en la fe y con alegría el valor evangélico de la fraternidad que nos lo ha propuesto el papa Francisco en su última carta Encíclica Fratelli Tutti".

En la instancia se abordó la crisis sanitaria provocada por el Covid-19, así como los casos de abusos sexuales, colocando también al descubierto realidades de dolor ante la pobreza, injusticias y brechas sociales de muchos hogares "que ha puesto en evidencia un conjunto de fragilidades, tensiones, conflictos, desigualdades donde pareciera que todo se desvanece, donde se ha podido experimentar la amargura, el dolor y el abandono, donde miles han muerto en la soledad y sin los ritos acostumbrados de la despedida también en nuestras comunidades religiosas, donde hemos sido testigos de la represión por parte de las fuerzas de seguridad y hemos visto a jóvenes con ojos mutilados", cuestionándose los religiosos "¿cuál debe ser nuestra misión, hoy?"

Se reconoce no haber estado preparados para esta realidad, donde el Espíritu Santo "fue soplando y haciéndonos despertar, para estar atentos a los diferentes clamores como Iglesia y como nación", resaltando que la Vida Religiosa ha estado presente, de manera silenciosa pero activa, acompañando a los descartados y sufrientes. "Por este motivo, el tiempo que se ha abierto hacia adelante con rostro de proceso constituyente... es, por una parte, un símbolo de una nueva etapa en la historia de nuestra patria y, a su vez, la posibilidad de que surja un nuevo pacto social que genere a mediano y largo plazo las transformaciones que el país necesita".

"Volvemos a soñar con ser una Vida Religiosa comprometida con la construcción de un nuevo Chile, donde nos reconocemos hermanos y hermanas. Estamos llamados a ser hoy, una vida consagrada que esté en el corazón de la historia, como portadores de la fuerza y novedad del Evangelio. Queremos, junto con toda la Iglesia, -pastores y comunidades cristianas-, ser “una casa con las puertas abiertas porque es madre. Y como María, la Madre de Jesús, queremos ser una Iglesia que sirve, que sale de casa, que sale de sus templos, que sale de sus sacristías, para acompañar la vida, sostener la esperanza; ser signo de unidad, (...) para tender puentes, romper muros, sembrar reconciliación (FT, 276)", agrega la Asamblea.

Finalmente, el mensaje sostiene que "en esta hora especial de nuestra patria, estamos invitados a ser una Vida Consagrada profética que se conmueve con Jesús samaritano" por lo que afirman que se sienten llamados a:

1. Participar activamente en el proceso constituyente informándonos, participando en espacios, formándonos nosotros mismos en este tiempo que se abre hacia adelante.
2. “Ser y a crear puentes”, que generen vínculos, posibiliten una nueva cultura del amor, de dialogo que acerquen posturas y así responder a los grandes desafíos de unidad y reconciliación.
3. Promover la participación activa de laicos, acompañando a la gente, a las comunidades cristianas y organizaciones sociales.
4. Colaborar en lo que podamos en este proceso de transformación social, posibilitando el trabajo en redes, y ofreciendo nuestros espacios y plataformas para favorecer la participación, la formación y el diálogo (cf. FT, 165).
5. Seguir comprometidos en una cultura del cuidado y la protección creando ambientes protectores y respetuosos de la dignidad de todas las personas.

El mensaje completo se puede revisar en archivo pdf adjunto a continuación.

Fuente: CONFERRE
Santiago, 25-11-2020
Documentos Adjuntos: