Canto y Abrazo de Esperanza 2020

Sentirse en comunión con nuestros hermanos encarcelados

La primera actividad virtual y masiva de la Pastoral Carcelaria de nuestra diócesis, se llevó a cabo el pasado domingo 22 de noviembre desde las 17:00 horas para los hermanos privados de libertad, sus familias y agentes pastorales.

 
Martes 24 de Noviembre de 2020
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La transmisión se realizó por el Facebook y el Canal de Youtube Pastoral Carcelaria Talca e inició con imágenes de apoyo del recinto carcelario acompañadas de algunas frases que invitaban a la unidad en esta actividad a pesar de no poder hacerla de forma presencial como en años anteriores.

Luego, algunos integrantes de la pastoral a través de Zoom daban la bienvenida a este Canto y Abrazo de Esperanza para los hermanos privados de libertad y con una oración acompañada de un video daban inicio oficial a este hermoso encuentro.

Seguidamente las coordinadoras de la Pastoral Carcelaria, Cristina Villagra y Catalina Acuña agradecieron a todas las personas conectadas, pidiéndoles empatía para conocer el trabajo que como pastoral realizan.

“Hoy estamos muy contentos porque estamos realizando esta actividad y les queremos pedir que dispongan su corazón para conocer las historias de nuestros internos, para conocer lo que realizamos como pastoral, a tener un ratito de oración, enfocarnos en ellos y conocer esto que es tan lindo, así que le vamos a pedir mucho cariño y harto respeto porque lo que hemos hecho como pastoral va con mucho corazón para todos los que nos vean”, aseveró Cristina Villagra.

Siguiendo esta línea, uno a uno de los integrantes de la pastoral se fue presentado y contando desde hace cuánto tiempo participaban activamente, entre ellos el diácono Guido Goossens, quien guía esta pastoral desde hace muchos años. Esto dio paso a unas palabras por parte del Administrador Apostólico de la diócesis, el obispo Galo Fernández.

“Quiero expresar mi apoyo, mi reconocimiento y mi admiración a esta pastoral que me parece que humanamente contradice, es sorprendente, porque va contra corriente en una cultura en que hay mucho enojo y en que quiere haber mucho castigo respecto de todas las situaciones inadecuadas que pueda haber. De eso surge una pastoral que es mansa, que se acerca con humildad, con respeto, que no ve al delincuente sino a la persona, que tal vez cometió errores pero que también tiene una historia de sufrimiento, y en ese sentido creo que es una pastoral tremendamente evangélica”.

Conozcamos la historia
En la actividad se dio a conocer que Canto y Abrazo de Esperanza nace en Bélgica y esta bella acción misericordiosa se empieza a replicar en varias partes del mundo, entre esas la capital de nuestro país, Santiago. Talca se suma a ella en el año 2016 y Guido Goossens comentó sobre esta iniciativa en nuestra ciudad.

“Esto habría sido impensable si no hubiéramos tenido en enero una misión que fue el encuentro entre un buen grupo de jóvenes que descubrieron el mundo de la cárcel, respondiendo igual a este llamado del Papa Francisco de tener gestos de misericordia también con los privados de libertad. Vimos esto en primer lugar como una oportunidad de sensibilizar a una comunidad más amplia, y especialmente al cristiano que participa en parroquias y movimientos. También era una oportunidad para mostrarnos como pastoral, una pastoral rejuvenecida por tantos jóvenes y por supuesto también un gesto novedoso y desafiante para los mismos internos, que se sorprendieron al ver tanta gente que asistía”.

Posteriormente, se mostraron algunos saludos de los internos, incluyendo hermanos de la cárcel de Molina y la cárcel de Talca, canciones, videos informativos y motivadores, así como testimonios de personas que han participados en otros Canto y Abrazo de Esperanza.

Ya casi al finalizar la actividad, el diácono Guido Goossens nombró a todas aquellas personas que de una u otra forma han participado en la pastoral y ya no se encuentran o están lejos, pero que de igual forma quisieron agradecer tanto compromiso. Como signo final se realizó una oración a la Virgen María con las manos cruzadas, para sentirse en comunión con los hermanos que están detrás de las rejas y con Jesús que viene a romper las ataduras.

Fuente: Comunicaciones Talca
Talca, 24-11-2020