En el Día Internacional de la Paz

Caritas exhorta a poner a la "persona humana por encima de todos los intereses creados"

Al conmemorarse un nuevo Día Internacional de la Paz, Caritas enfatiza que es una importante ocasión para que la humanidad defienda la paz como valor único y exprese su compromiso incondicional contra la guerra, por encima de todas las diferencias.

 
Lunes 21 de Septiembre de 2020
El papa Francisco ha dicho: «Toda guerra es una forma de fratricidio que destruye la vocación innata de la familia humana a la fraternidad«. En línea con estas palabras del Santo Padre, Caritas Internationalis cree en la paz como una cultura que debe ser nutrida, compartida y vivida en todos los niveles de la sociedad, desde las comunidades locales hasta el nivel político. Caritas está comprometida con la construcción de paz, mediante la consolidación de comunidades que vivan su fraternidad a través del diálogo y el intercambio.

Caritas también ha encontrado una profunda inspiración en la encíclica Populorum Progressio de Pablo VI, en la que el Pontífice afirmaba: «El desarrollo es el nuevo nombre de la paz«. Ese llamamiento ha impulsado la labor de Caritas en construir comunidades de fraternidad, diálogo y participación, con el fin de luchar eficazmente contra la pobreza y la profunda desigualdad social.

Lamentablemente, nuestra humanidad sigue siendo hoy testigo de millones de personas que viven en condiciones calamitosas, debido a guerras y violencia, que les impiden vivir su condición humana con dignidad. Millones de personas mueren por la ausencia de la paz, por conflictos y tensiones cuyas causas se encuentran en el egoísmo, la codicia, la corrupción, la discriminación religiosa, étnica y también en la explotación ilegal de los recursos naturales. La memoria del pasado debe llevarnos a una conversión y a aspirar a un mundo donde la paz y la armonía contribuyan al desarrollo humano integral.

En un momento en que la COVID-19 nos ha revelado a todos la fragilidad y vulnerabilidad de la existencia humana y ha reunido a toda la humanidad, en la solidaridad, para combatir la propagación del virus, debemos permanecer unidos luchando contra toda forma de división, toda tentación de odio y -como nos ha dicho reiteradamente papa Francisco: “Hay que actuar contra la desconfianza y el miedo que debilitan las relaciones y aumentan el riesgo de violencia».

La población, en las comunidades de base, aspira a la paz y a la armonía y quiere vivir su vida con dignidad. Caritas responde a estas aspiraciones con carácter prioritario, abordando las causas profundas de la guerra y la violencia, con la prevención de conflictos, la mediación y la construcción de paz, así como acompañando, cuidando y dando voz a las personas vulnerables que viven en zonas de crisis y entornos sociales difíciles.

La paz no puede alcanzarse sin el valiente y desinteresado acto de poner a la persona y la condición humana por encima de cualquier otro interés personal. En este Día Internacional de la Paz, Caritas Internationalis reitera su llamamiento a:

-detener la guerra y la violencia en todo el mundo y especialmente en Oriente Medio y promover el tan necesario diálogo para encontrar una solución política a todos los problemas. La violencia y las matanzas sólo engendrarán más odio;
levantar las sanciones contra Siria, ya que es evidente que no ayudan a promover la paz, sino que más bien agravan el conflicto y son perjudiciales para la paz. El levantamiento de las sanciones también puede alentar a los líderes políticos a sentarse a negociar la paz;
a que se haga todo lo posible y se ponga en práctica toda iniciativa viable a conducir a la paz, en zonas de conflicto, con el fin de que la ayuda internacional para el desarrollo preste una atención importante a la consolidación de la paz y la reconciliación a nivel popular, con la finalidad de fomentar la paz y la armonía, centradas en la comunidad. Esto incluye la creación de oportunidades de educación y empleo, en particular para los jóvenes que corren el riesgo de ser reclutados por grupos armados y milicias;
apoyar el esfuerzo de los dirigentes religiosos y de las comunidades religiosas que se dedican a promover el diálogo interreligioso.


Fuente: Comunicaciones Pastoral Social Caritas
CECh, 21-09-2020