Culminó primer ciclo de conversatorios sobre Doctrina Social de la Iglesia

En su exposición sobre "Solidaridad y Subsidiariedad", la socióloga Sofía Brahm, presentó ambos conceptos como un camino para que la sociedad se organice en virtud de la dignidad de las personas y para dirigirse al bien común. Además, valoró que la Iglesia los reconozca como constitutivos del orden social.

 
Jueves 30 de Julio de 2020
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Estos cuatro conversatorios, se suman a un intenso trabajo formativo que la Vicaría de la Esperanza Joven comenzó el 2019, el que incluye, entre otras actividades, el foro sobre la exhortación apostólica “Christus Vivit”, una charla sobre “Ambientes sanos en la Iglesia” y el proceso de formación sobre “Promoción de Ambientes Sanos y Abusos”, espacios que, a la luz de expertos en cada materia, se convierten en insumos esenciales para seguir en la búsqueda de los desafíos más relevantes que animan a los agentes pastorales en la actualidad.

Al principio de su intervención, Sofía Brahm sostuvo que “es curioso, pero en general, solemos confrontar estos dos principios, ya que creemos que debemos optar por uno u otro. O bien, tendremos un Estado subsidiario o bien un estado solidario”, relevando que eso un error, ya que ambos conceptos son necesarios y “complementarios en todo orden social. Una orientación solidaria del Estado es inseparable de su orientación subsidiaria”.

La profesional agregó que “el Estado tiene que fortalecerse en términos subsidiarios. Necesitamos más subsidiariedad y no menos de ella. Y con ello, me refiero a que el Estado debe fomentar más las llamadas comunidades reales, las que nacen de la tendencia espontánea del hombre a relacionarse con otros y a crear asociaciones más o menos estables como familia, amigos, barrios, gremios, sindicatos”.

En otros momentos, analizó que la “subsidiariedad es valorar al otro y su don único, su originalidad, el querer que aporte, que no sea invisible, sino protagonista. Es creer en el otro y no creerse los mejores, pero ojo, sin desentenderse”. Reglón seguido alertó: “Y ahí viene la solidaridad. En las relaciones humanas, tenemos que entender que lo que nosotros hagamos va a repercutir en el otro y, por ende, somos responsables unos de otros”, haciendo un llamado a actuar con esa responsabilidad y procurar, dentro de lo que esté a nuestro alcance, el bien de todos y cada uno.

Monseñor Cristián Roncagliolo, Vicario de la Esperanza Joven, destacó que este ciclo de conversatorios puso el énfasis en elementos centrales de la Doctrina Social de la Iglesia, "ayudan a comprender cuán importante es la buena formación para ser actores relevantes en la sociedad, pero desde los principios cristianos. La iglesia a través de su doctrina social, tiene mucho que aportar a la convivencia nacional y al desarrollo de Chile, pero para eso, debemos trabajar con buena formación que nos permita tener sólidos cimientos”.

El vicario añadió que “ha sido una oportunidad para formarnos más y mejor, hemos tenido mucha participación y creo que los panelistas han sido de primer nivel”, recordando que se viene un nuevo ciclo de conversatorios en el mes de agosto siempre en la línea de la formación de buenos ciudadanos y buenos cristianos.

Olimar Naranjo, agradeció la oportunidad de poder participar de estas charlas, ya que para ella, "ha sido un espacio valioso para conocer más del pensamiento social cristiano, sobre todo, en estos momentos tan cruciales por los cuales pasa el país. Cada uno de los espacios que pude vivir, me permitió reflexionar y ampliar ideas sobre los temas que se propusieron y me pareció muy importante por los desafíos que enfrentamos cada uno de nosotros".

El próximo ciclo de conversatorios que llevará a cabo la Vicaría de la Esperanza Joven, está dentro de las variadas actividades que ofrecerá el Mes de la Solidaridad 2020, el cual comienza el próximo miércoles 5 de agosto.

Fuente: Comunicaciones Santiago
Santiago, 30-07-2020