Monseñor Fernando Chomalí presidió la eucaristía

Diócesis de Chillán celebró ordenación diaconal

Se trata de Tomás San Martín y Eduardo Mendoza, quienes caminan hacia el sacerdocio.

 
Sábado 18 de Enero de 2020
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Tomás San Martín y Eduardo Mendoza se convirtieron en nuevos diáconos en tránsito en el marco de una eucaristía que fue encabezada la mañana de este sábado por el arzobispo de Concepción, monseñor Fernando Chomalí y concelebrada por el administrador apostólico de la Diócesis de Chillán, padre Sergio Pérez de Arce, en la Catedral de la ciudad.

La eucaristía también fue acompañada por presbíteros y diáconos de la Diócesis San Bartolomé, familiares, fieles de las Parroquias San Pablo de Chillán y San Miguel de Yungay; compañeros del Seminario Metropolitano de Concepción y el rector del mismo recinto, padre Juan Carlos Marín.

En la ceremonia, el padre Sergio Pérez de Arce le presentó a los candidatos al diaconado a monseñor Chomalí, quien aceptó a Tomás y Eduardo en este nuevo camino. En su homilía, el arzobispo de Concepción dijo que “agradezco a la Diócesis de Chillán por haberme invitado a ordenar diáconos en tránsito al sacerdocio a Tomás y Eduardo. Cuando uno tiene experiencias fuertes, como ordenar diáconos, casar a una pareja o acompañar a un moribundo, uno se hace las preguntas fundamentales de la vida ¿Quiénes somos? ¿De dónde venimos? ¿Por qué Dios creó este mundo y no otro? Son preguntas fundamentales y que tocan el corazón de una ordenación porque lo que van a hacer estos jóvenes no es algo pasajero, es algo que involucra su vida, su inteligencia y su voluntad para toda la vida. Dios nos crea única y exclusivamente por amor. No hay otra explicación frente a la realidad, al ser humano. Dios nos crea por el amor y para el amor”.

“El Señor ha llamado a Tomás y Eduardo para que sirvan, no para que sean servidos. Para que se manifieste el amor de Dios a través de sus manos, de su palabra. Los ha llamado para que sean testigos y testimonio del amor de Dios. No los ha llamado para que sean grandes gerentes o intelectuales, que pueden serlo. Pero no los ha llamado para eso. Para eso hay específicas tareas laicales. Los ha llamado para que sean sacramento del amor de Dios en el mundo a través del servicio, primero el servicio de los diáconos y si Dios quiere, en el futuro el servicio del presbiterado”, indicó.

Tras ser investidos como diáconos en tránsito, Tomás y Eduardo colaboraron con la preparación de la mesa y la eucaristía, por primera vez. Tras la misa, los asistentes se trasladaron hasta el Colegio Polivalente para disfrutar de una celebración preparada por la Diócesis de Chillán.

El padre Sergio Pérez de Arce, administrador apostólico, dijo que “tengo una palabra de gratitud a todos quienes acompañaron la ceremonia, a las familias de Tomás y Eduardo, a las parroquias, a los amigos y a la Diócesis en general. Ya escuchamos el mensaje, ser servidores en este momento de nuestro país, de nuestra Iglesia. El signo de estos hermanos que se consagran es el signo del triunfo del bien por sobre el mal. Nosotros como Iglesia Diocesana estamos muy contentos, les pido que acompañemos a nuestros hermanos para que sean buenos diáconos y en el futuro, buenos sacerdotes”.

Eduardo Mendoza, quien eligió el lema “Estad siempre alegres en el Señor”, señaló al finalizar la ceremonia que “nos embarga una alegría que no solo es de nosotros, como nuevos diáconos. Es una alegría para toda la Iglesia y el Pueblo de Dios, ya que como decía el evangelio, no he venido a ser servido, sino a servir. Esa es nuestra tarea como diáconos, el servicio”, dijo.

Por su parte, Tomás San Martín, quien hará suyo el lema: “No me has elegido a mi, he sido yo el que te ha elegido”, señaló que “agradecemos a todos quienes nos acompañaron, sobre todo a nuestro Seminario, parroquias de origen, familias y a Dios por habernos llamado a esta vocación que es una tremenda misión, pero que sabemos que podremos llevar adelante con su acompañamiento y oración”, precisó.

Fuente: Comunicaciones Chillán
Chillán , 18-01-2020