Extensa y productiva jornada se vivió en primer CPD del 2020

Más de 50 agentes pastorales asistieron al primer Consejo Pastoral Diocesano (CPD) de este año, el que tenía como objetivo continuar con el proceso de discernimiento iniciado en el 2019.

 
Lunes 13 de Enero de 2020
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La Casa Rauquén de Curicó, ex seminario San Pablo, fue el punto de encuentro para este CPD que inició desde las 09:00 horas del 11 de enero con un desayuno de bienvenida. El padre Cristian Avendaño, Vicario de Pastoral, fue el encargado de dar unas palabras de recibimiento, recordando además todo el trabajo que se ha realizado anteriormente hasta llegar a este punto.

“Desde ese CPD extraordinario que tuvimos con la llegada del padre Galo a la diócesis (septiembre 2018), empezamos a preguntar cuál era la situación a partir de la crisis eclesial y nos fuimos dando cuenta que necesitamos tener una Iglesia que esté a la escucha, abierta al soplo del Espíritu Santo, salir un poquito de lo que siempre estamos haciendo, de las comodidades en la cual nos encontramos pastoralmente, pedir la gracia de la presencia del Espíritu cuál es el querer y la voluntad de Dios en todo lo que vamos haciendo”.

“El tema de la participación se vio muy fuerte en ese CPD, la participación de los laicos en la toma de decisiones en la vida de la Iglesia, entonces tratando de escuchar eso hemos seguido en este viaje de escuchar, de definir bien lo que tenemos qué hacer como Iglesia”, aseveró el Vicario.

Por esta razón, para este primer CPD del 2020 se quiso realizar una jornada extensa, donde los agentes pastorales pudieran dedicar todo el día a trabajar en los pasos restantes (reconocer y elegir) del proceso de discernimiento que se había iniciado el pasado 16 de noviembre.

De este modo la jornada se dividió en un bloque formativo y de participación en la mañana, de la mano de la psicóloga Elizabeth Silva, quien ayudó a reconocer los signos de los tiempos, abarcando toda la situación que vivimos como sociedad e Iglesia. Formulando preguntas a los presentes que ayudaron a interiorizar si lo que vivimos actualmente genera cambios, si somos agentes de cambios y si consideramos que esos cambios son positivos o negativos.

El padre José Ignacio Fernández, encargado de la Pastoral de Educación Superior y Pastoral Vocacional, también ayudó en este sentido con una mirada teológica pastoral, para agrupar los acontecimientos más relevantes en los últimos tiempos, adaptarse a las nuevas realidades sin olvidar lo esencial de nuestras raíces y reconocer estas situaciones con una contemplación más empática.

Descubrir el querer de Dios
Luego de esto se invitó a los agentes pastorales a tener un espacio de reflexión personal, para trabajar de manera individual en reconocer los signos de los tiempos y posteriormente a hacerlo en grupo para conversar y llegar a un consenso, el cual fue presentado y explicado en un plenario. A partir de allí, la dinámica fue bastante productiva permitiendo a los asistentes avanzar también el último paso de este proceso de discernimiento, el cual es elegir.

La dignidad, la crisis social, el cambio climático, la familia, fueron algunos signos de los tiempos que se pudieron reconocer en este CPD, pudiendo elegir como comunidad de Iglesia aquellos puntos más resaltantes y en los cuales se puede trabajar para avanzar, también como parte de los nuevos cambios que se van a afrontar en este año.

Las palabras del Administrador Apostólico, obispo Galo Fernández, no podían faltar en esta jornada y ya casi al finalizar, indicó que “se discierne precisamente cuando hay cambios, cuando vivimos en una sociedad en cambio y cuando la Iglesia reconoce que tiene que adecuarse a las nuevas realidades. Descubrir por donde sopla el Espíritu, en rigor todo discernimiento no es otra cosa que eso, descubrir lo que Dios quiere hacer en este mundo y a lo cual nosotros tenemos que unirnos, y ese discernimiento nos exige estar atentos al mundo en que estamos, estamos en una época en que, aunque estemos despistados, el mundo nos grita”.

“Estamos en medio de cambios gigantescos, la Iglesia chilena está embarcada en un gran proceso de discernimiento y este año tenemos que ir colaborando en ese proceso que quiere culminar en una gran asamblea nacional, sinodal, que nos ayuda a proponernos mutuamente las pistas por donde poner el mayor de nuestro empeño en la renovación de la Iglesia para que ella cumpla su misión de servicio al mundo en que estamos”.

Por último, el obispo agradeció a Dios y a todo el equipo que hizo posible este primer CPD del año y de igual forma a todos agentes pastorales por entregar un día para ser parte de este proceso.

Como aviso final, el padre Cristian informó que “estos temas los vamos a ir aterrizando en distintas instancias pastorales, uno de los conceptos que estamos tratando de cuidar en la Vicaría es la continuidad, que lo que escuchemos aquí en los próximos CPD y asambleas sea esto mismo. La Asamblea Diocesana 2020 será el 21 de marzo en el Instituto Santa Marta de Curicó, recuerden que ahí están invitados todos los agentes pastorales de la diócesis para que podamos iniciar el año pastoral con las orientaciones de la mano del padre Galo Fernández”.

Fuente: Comunicaciones Talca
Curicó, 13-01-2020