Caridad de Nevers, manifestación de la ternura de Dios

En el marco de los 300 años de la pascua de su fundador, Juan Bautista Delaveyne, las hermanas y los laicos asociados a la espiritualidad de la Caridad de Nevers, desde muy temprano se comenzaron a reunir en la parroquia de Teno, el sábado 15 de junio.

 
Martes 18 de Junio de 2019
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Empezaron con la bienvenida y desayuno para posteriormente tener un momento de reflexión que terminó con distintas ideas fuerzas surgidas durante la mañana. Posteriormente se celebró la Eucaristía presidida por el Administrador Apostólico de Talca, obispo Galo Fernández Villaseca, y concelebrada por el párroco de Teno, padre Marcelo Díaz Villalobos y el diácono de Sarmiento, Fernando González.

En la Misa se entregó y ofreció el trabajo realizado durante la mañana y las reglas y normas de esta comunidad. Después de la celebración eucarística se compartió un rico almuerzo para terminar el encuentro durante la tarde.

Toda la jornada se vivió en un ambiente de alegría, comunión y fraternidad entre todos los participantes.

Juan Bautista Delaveyne

Fue un monje Benedictino, que vivió en una pequeña aldea del centro de Francia, cerca de la ciudad de Nevers, en una época donde la miseria era extrema. Sin embargo, él llevaba una vida mundana y fácil, indiferente a la pobreza que le rodeaba. No obstante, las palabras que le dijo un religioso sobre su vida confortable, -“San Benito no vivía tan bien en Subiaco!”-, provocaron en él una transformación radical. Se convirtió en un hombre a la escucha de toda la miseria humana, a la escucha de la Palabra de Dios. Herido por las condiciones de vida inhumanas del pueblo de Saint Saulge, sintió una gran ternura por ellos. Así, mediante esta experiencia se le concedió conocer el corazón de Dios herido por la miseria del pobre y descubrir así su ternura por ellos. Al recibir esta revelación de la Caridad de Dios: “Dios es nuestro Padre, tiene por nosotros una ternura infinita” J.B.D. sintió en él, la urgencia de manifestarla. Fue así como propuso a algunas jóvenes comprometerse en el seguimiento de Cristo en el servicio de los pobres y asociarse para vivir esta aventura espiritual: “No tengan más asuntos que los de la Caridad, ni otros intereses que los de los desfavorecidos”.

Unas jóvenes respondieron a esta propuesta y se comprometieron a vivir esta “aventura espiritual” y hacerla fructificar. Nace así la Congregación de las Hermanas de la Caridad de Nevers, que rápidamente se expandió por Francia, luego por el continente europeo, africano, asiático y sudamericano.

En 1972, las Hnas. fueron invitadas por don Carlos González para acompañar a las familias campesinas y fomentar las comunidades cristianas de base, en colaboración con sacerdotes y laicos. Llegaron a Chile a compartir la vida con las comunidades rurales de Teno, Curicó, Romeral y Molina. Posteriormente, se establecieron en la periferia de Santiago, en comunas donde la vida se debate entre la pobreza y la exclusión.

Fuente: Comunicaciones Talca - Parroquia de Teno
Teno, 18-06-2019