Obispo Jorge Concha Cayuqueo en Domingo de Ramos.

Semana Santa: Oportunidad de encuentro con Jesús y para reconocerlo como Señor de nuestras vidas

Con la bendición de ramos se inició, en los distintos templos de nuestra diócesis, y en comunión con toda la Iglesia Universal, la celebración de la Misión Pascual de la Pasión y Resurrección de Nuestro Señor Jesucristo. Así lo señaló el Obispo Jorge Concha Cayuqueo al iniciar la eucaristía este domingo, en la Parroquia San Mateo.

 
Domingo 14 de Abril de 2019
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El Administrador Apostólico de Osorno junto al padre Cristian Cárdenas Aguilar, ingresaron hasta el presbiterio en procesión por la nave central del templo, asperjando a su paso los ramos de laurel, romero y trigo que los fieles llevaron para conmemorar la entrada triunfal de Jesús a Jerusalén.

En la oportunidad fue representada la liturgia de bendición de ramos (Lc 19, 28-40), y continuó la santa misa donde la asamblea, atenta a las lecturas y cada momento de la celebración, participó con especial silencio orante, con los cantos y la alegría contemplativa de revivir lo vivido por el Hijo de Dios hace más de dos mil años y que nos sigue invitando a hacer vida su mensaje salvífico.

Durante la homilía del Obispo Jorge Concha Cayuqueo, dijo “estamos comenzando la Semana Santa, que es una semana especial, es la mejor oportunidad que tenemos durante el año, litúrgicamente, para encontrarnos con el Señor durante estos días, y se fortalezca nuestra fe, nuestra esperanza, el sentido en nuestras vidas y la oportunidad también de poder dar un mejor testimonio de vida cristiana”.

“Hoy recordamos la entrada de Jesús a Jerusalén y estamos dando comienzo a la etapa culminante de su vida, una vida de entrega que está movida solo por el amor, el amor redentor de Jesucristo por todos nosotros, los de hoy, los de ayer y de los que vendrán. Un amor oblativo que es un don para los demás, y entre esos demás, estamos cada uno de nosotros”, agregó.

También invitó a la asamblea; “queridos hermanos, no dejemos de reconocer a Jesús como el Señor de nuestras vidas, no dejemos de alabarlo, no dejemos de reconocer ante Él nuestras falencias, nuestras debilidades y nuestros pecados. Esta semana sobre todo es un tiempo especial para revisarnos para ver dónde está mi dureza de corazón, de entendimiento”.

Entonces, reiteró “no dejemos de reconocerlo. Nosotros que escuchamos su Palabra, que frecuentamos sus Sacramentos, que vamos al templo no dejemos de reconocerlo como Rey y Señor de nuestras vidas, que no tengan que hacerlo las piedras, como dice Jesús, hagámoslo nosotros”.

Que esta, sea una semana “en que acompañemos al Hijo de Dios, que lo alabemos, que le demos gracias por su gran amor hacia su Padre y hacia cada uno de nosotros, y como Pueblo de Dios que somos”.

Fuente: Comunicaciones Osorno
Osorno, 14-04-2019